viernes, 12 de mayo de 2017

Arquihector de Perú

Relato
Sobre mi seudónimo y mi apariencia notoriamente distinta al resto de mis compatriotas, una versión de ser peruano.
Escogí el seudónimo arquihector, pensando que iba a ser el único en el mundo, pero resultó que no...... A un arquitecto de México que también le gusta el mármol, también se le antojó este seudónimo. No pensé que pudiera ser posible, pero ambos tenemos el mismo correo electrónico. De vez en cuando me llegan correos dirigidos a él, felizmente poquísimos; lo gracioso es que no sé si mis correos le estarán llegando también a él. Hotmail debió advertirme de alguna forma supongo. A pesar de eso, al no haberme ocasionado mayores molestias, seguí utilizando este mismo correo por muchos años. Una vez tuve una anécdota muy graciosa, conocí a una mujer muy guapa, ciertamente madura y felizmente casada que era amiga de mi homónimo y que por aquella confusión terminó como uno de mis contactos, y fue una compañera de chat durante algún tiempo. Después de mucha escritura por chat y algunos coqueteos, ella decidió venir al Perú a conocerme junto a su esposo, lo cual nunca se concretó.
En aquellos años buscaba un seudónimo que me pudiera identificar en mi profesión y que fácilmente relacione mi nombre y surgió así el seudónimo de arquihector, al mismo tiempo este nombre me hizo reflexionar sobre el significado de la hache en el idioma español, la hache en español no tiene sonido, por lo tanto a algunas personas que ignoran que la mayoría de veces  el nombre "Héctor" se escribe con hache como el nombre del héroe griego, debo indicarles que lleva la hache. Para muchos parece que mi nombre no les convence, que no tengo apariencia de ser un hombre que deba tener ese nombre, prefieren llamarme Víctor o Edgar, para no complicarse con esa bendita letra llamada hache que solo se escribe y que no habla porque es muda. Que complicado les resulta llamar Héctor a alguien. 
Cuando era niño, también les parecía complicado, al ser tan difícil para mi familia poder asimilar un nombre que llevaba una letra muda, decidieron ponerme un apodo que dejó en el olvido mi digno nombre por casi más de una década, decidieron llamarme Gigio. Sin querer tenía un alias. Después de varias décadas al ampliar mis conocimientos, me enteré que en la humanidad sólo tuvieron alias dos tipos de personas: los romanos en la antigüedad y los delincuentes como los terroristas en la modernidad. Entonces pensé que eso de los alias era una cuestíón de abogados, los herederos del Derecho Romano. En Roma a las personas se les llamaba por sus dos nombres y se ponía al final su apodo, que más elegantemente podía ser un seudónimo. Bueno el seudónimo Gigio me hizo vivir por casi más de una década con un nombre falso, tanto así que muchas de las personas que me conocieron en ese tiempo posiblemente nunca sabrán mi verdadero nombre. Es un hecho muy romántico, que me hacía soñar con ser un super héroe o un super villano, y en otras ocasiones con un espía, pues ¿quién más podía tener un nombre encubierto?.... 
 Otra idea, que el nombre Héctor era un nombre escrito, imposible de ser pronunciado plenamente, inaccesible en la lengua hablada, tenía algo de misterioso y compartía algo de la naturaleza del Dios de los hebreos cuyo nombre era impronunciable, el nombre de Dios se escribía YHV, porque en hebreo solamente se escriben las consonantes, posiblemente un razgo oculto de antisemitismo en la cultura española llevó a inventar una consonante muda, opuesta a las vocales no escritas y habladas de la escritura hebrea. los españoles en cierta época se tuvieron que quitar de encima a los habitantes del Medio Oriente, tanto judíos como musulmanes. Al no poder ser pronunciado plenamente el nombre Héctor, entonces, ya muchos años después como arquitecto me atrajo el vidrio, como un material mudo, un material que no se ve a la sombra, pero se toca, un símil con la esencia oculta y misteriosa de la letra Hache. La mejor coincidencia fue conocer al arquitecto Mies Van der Rohe, a través de los libros, que empleaba en sus edificios mis materiales favoritos el mármol y el vidrio. Mi amor al mármol, viene de lo dignas que lucían en mis recuerdos, las fachadas de los primeros pisos de algunos edificios de la calle República Dominicana en Jesús María en Lima, como ese misterioso material desafía el tiempo, y prevalece a pesar de toda la mugre y la basura que en cierta época nefasta se podía haber visto en esa calle limeña. Me unía un vínculo entrañable con las idas y venidas junto a mi familia, era un niño pequeño y por ese sitio podíamos llegar al mercado o a la iglesía. La mayor coincidencia era que aquella iglesia tenía un estilo Neogótico,  la Iglesia de San José, lo más exótico que se podía encontrar en el Perú, por lo menos en cuanto a la historia de la arquitectura peruana que me enseñaron,  pero ahí también encontramos el vidrio y la luz. Después empiezo a descubrir el acero, conozco el local del Correo Central de Lima, con su magnífica cúpula de vidrio, frágil y delicadamente femenina como lo era toda Lima Antigua, hecha de quincha. Bueno así es como se puede fusionar el nombre "Héctor" con la arquitectura, lógicamente en sentido literario. Bueno por ser Héctor el nombre del héroe de Troya es lógica la asociación con el mármol, toda Grecia Antigua fue construida con preciosos mármoles excelsamente trabajados. 
El secreto del nombre Héctor en mi caso, venía de una historia de persecución política, mi antepasado Héctor Gómez de la Torre, había sido un político Aprista perseguido, exiliado a Chile, patriarca de todos mis familiares chilenos, digamos que no hubo sido muy atinado colocarme semejante nombre, que podría abrirme puertas o cerrármelas, tanto por al amor-odio que en el Perú se tiene por los Apristas como por los chilenos. En cierto modo, como si fuera el oráculo de Edipo, aquel nombre podría acarrearme la desgracia en la vida, por el odio que cierta parte de la población del Perú tiene por los Chilenos y/o por los Apristas, ambos vistos como personas ambiciosas, sagaces, malvadas, corruptas, sanguinarias, y mentirosas por cierta parte de la población. Afortunadamente mi nombre fue relacionado por mis conocidos en su significado más universal, relacionado en el idioma español con el héroe de Troya. Una curiosidad juvenil me llevó a buscar la traducción de la palabra "hector" del inglés al español, encontrándome con una desafortunada traducción del inglés en cierta traducción de la palabra hector al español. Bueno, como siempre en inglés todo se entiende a la inversa que en español, algo muy curioso, posiblemente se desentrañan también desencuentros entre esos dos grandes idiomas. 
Regresando al vidrio, en Lima cuando eres blanco es muy difícil obtener un bronceado natural, sencillamente todos sus ocupantes se les aclara la piel pasivamente a menos que se propongan broncearse a drede... ¿y que relación tiene esto con el vidrio? bueno sencillamente una persona blanca en Lima se vuelve tan blanca que se hace casi transparente, notándosele parte de sus órganos internos, aquellas venitas azules que dieron nombre a las dinastías nobles europeas, la gente de sangre azul, ¿tendría relación esto con la designación de ciudad de los reyes? ¿sería que allí podría distinguirse el grado de blancura o sea la nobleza que en la colonia se designaba por la raza europea?.. 
Bueno un amigo, llamado Rafael, que conoció el área del Perú donde predomina la raza negra, el cual era relativamente blanco, digamos algo más mestizo que yo, era amigo de los habitantes de raza negra de Chincha, a ellos les llamaba la atención lo blanco que ese amigo era, y la verdad que el común de la gente del Perú es mestiza, no es blanca, sobre todo en provincias y en Lima periférica. En ese entonces él, que había conocido otras regiones del Perú, les comentó que en Lima por ejemplo, podías encontrar gente más blanca de lo que Rafael era, los amigos de Chincha le respondieron que si hubiera alguien más blanco que él debía ser transparente....... 
El vidrio es un material fresco, frío y que permite ver hacia afuera, pero de alguna manera fue una tentación que no me fue permitida por muchos años de vivir alejado de las ventanas. En dos episodios el vidrio termino siendo una tentación diabólica como la idea de estar desnudo expuesto al viento. En una ocasión, tuve un accidente me corté la muñeca izquierda con un vidrio de una vitrina, en ese momento estaba pensando en las artes marciales, cuando Bruce Lee partía tablas de madera con la mano; fue una premonición que no hice caso, y terminé con un corte grave. El otro episodio, fue cuando por fin en un bus decidí escoger la ventana, siempre en los vehículos he viajado en el pasillo o al centro entre otras personas, pues descubí que a muchos insectos también les gusta viajar en la ventana, y entonces al ir yo en la ventana, me traje a casa uno de esos insectos que me causó unas alergias excesivas, por las picaduras en la misma mano. Como siempre (las premoniciones);  unos meses antes había visto el mismo caso de un compañero de trabajo, que fue a un lugar de Arequipa conocido como Las Esmeraldas -por el color verde de sus aguas estancadas- un lugar donde hay aún campiña y muchos estanques, que no drenan bien por la topografía.
El origen de los blancos que viven en el Perú se puede encontrar en sus ancestros del mar Mediterráneo y África (síntesis de Españoles, Italianos, Franceses, Balcánicos, Turcos, Palestinos, Israelitas, Africanos y Árabes). El Mediterráneo es un mar azul, era lógico que los habitantes de ambos lados lo sean también, los blancos en sus venas y entrañas  visibles a través de la piel, y los negros en su negrura que llega a tonalidades azuladas; algo de ese mundo llegó a Sudamérica, fue absorbido por ella y en el Perú fue disgregado, disuelto en una sustancia más universal como cultura, la sustancia de la raza Andina. El color azul une a los pobladores del mediterráneo. 
En el Perú decir que eres negro no es ofensivo, lo eres y punto, incluso se toma como una expresión de cariño. En las familias peruanas no falta alguien que sea más oscurito que el resto de sus familiares y esto le hace más querido y más mimado que el resto, y afectuosamente se le llama el negro o la negra, así también con las mascotas, una mascota negra es la más querida. 
Curiosamente en el Perú a nadie del género masculino se le dice blanco, excepto a las mujeres, incluso existe el nombre Blanca, Blanquita, y que de manera opuesta resulta el miembro de la familia más claro, pero solo si es mujer. Al miembro de la familia más blanco de género masculino más bien lo molestan, le toman el pelo, lo desprecian y casi lo odian, resulta ser el patito feo, le dicen que es crudo, que es gringo, que es americano, y eso en el Perú es casi un insulto. El gringo para muchos peruanos es una persona abusiva, explotadora, que se vale de su mejor cultura y dinero para abusar de cualquier peruano que se le cruce y además es una persona totalmente militarizada que le encantan las armas, que cuida mucho su estética personal y que le interesa mucho el dinero, muchos tienen también ese concepto de los españoles. 
Para salir del apelativo de gringo, otros le dirán ruso, que es otro tipo de hombre blanco -aunque ningún peruano sepa bien lo que es un ruso-  digamos que sería un hombre blanco que se opone a los gringos, a los norteamericanos. Si un hombre es blanco y poco higiénico le darán el apelativo de francés, esa misma burla suelen hacerla los norteamericanos con personajes como el romántico zorrino "Pepe  Le Puff" de la Warner Brothers. En Lima a algunos les gusta las mujeres bronceadas, negras y es lo que más abunda, pobre de aquel que espere enamorarse de una mujer blanca porque es muy difícil encontrarla en el Perú, y si las hay al ser pocas la mayor parte no serán muy agraciadas.
A pesar de que algunos pobladores de mi país pensaran tan mal de los blancos y de los Católicos por representar a una élite opresora y muy conservadora, cerrada y elitista, recuerdo que mis abuelos si se sentían identificados aun con Europa, mis abuelos Arequipeños con España, y mis abuelos maternos con Estados Unidos y con Italia, aun era parte de su memoria familiar.
Me estaba olvidando de los orientales. Los asiáticos de Asia Oriental y Medio Oriente, también migraron a estas tierras peruanas, y en los 90 tomaron mucha vigencia en el Perú. El Perú no diferencia a los asiáticos en sus matices, los vemos demasiado lejos. Todos los asiáticos orientales son chinos, y todos los asiáticos de Medio Oriente son turcos. Los hindúes no existen porque los únicos indios son nuestros pobladores indígenas. Los únicos hindúes que llamaron nuestra atención son los seguidores de Krishna, los Hare Krishna, que son mas contemporáneos, vinieron por influencia del Rock de los Estados Unidos.
 Cuando ya vivía en el colegio recién unos años en Arequipa, -una región de indios y mestizos- conocí a unos gringos de verdad, unos norteamericanos, eran irlandeses, lo que nos unía era la religión Católica, en ese momento pensé sentirme liberado, del peso de ser blanco en el Perú y recibir burlas toda la vida; pero resultó que tampoco era yo como ellos, ni gringo, ni norteamericano, para ellos era un "espaldas mojadas" un mexicano más que cruzaría a nado el río Grande. Así fue como decidí vivir en la soledad de mi raza única, ser un peruano blanco, como "Zimba" el león blanco africano, casi una mutación genética. Muchos norteamericanos no saben que es un peruano y lo confunden con un mexicano, a uno de mis amigos que migró a ese país, todo el tiempo le hablan de "tortillas", en el Perú nadie come tortillas en forma exagerada como México.

 Observando algunos personajes considerados en Norteamérica como aborígenes americanos, descendientes de los Indios Norteamericanos, me sorprendí que ellos también eran mestizos y que en el Perú hubieran pasado como blancos o gringos. En ese momento y viendo mis raíces arequipeñas mestizas, me pregunté ¿No seré yo un mestizo como ellos, lleno de sangre aborigen?.. .....por otro lado vi lo feos que son los españoles, las españolas, y todos los europeos del mediterráneo, y llegué a pensar también que la fealdad desde el punto de vista de venus, de los peruanos no sólo podía venir de los quechuas o aymaras, comparables con fieros apaches o cherokees, sino también de esos rudos mediterráneos, con sus narices aguileñas, sus miradas vivaces, el exceso de vello, la desproporción corporal, las protuberancias caricaturizables, los lunares y las manchas, de hecho soy feo a mucha honra, no se si mi fealdad viene de los españoles, indios o negros. Bueno la verdad que los anglosajones nos venden la historia que ellos son los más hermosos del mundo, una belleza femenina, venusiana, algo como lo que proclamaba Hitler....  ....felizmente algunos de ellos si son capaces de burlarse de sí mismos y mostrar también sus más horrendos personajes en cuanto a lo físico, personajes grotescos, desproporcionados, calvos, enormes, como algunos cineastas italianos como Fellini. Alguna vez, nos hicimos la pregunta qué relación tiene la estética con la ética, la conclusión fue que si partimos de una persona fea estéticamente no necesariamente será malvada, una persona bella estéticamente podría quizás ocultar su maldad. En la literatura  es clásico que hay personajes bellos y malvados, digamos que en el Perú, todas las mujeres son desagraciadas, no vemos muchos ejemplos de personas bellas y malvadas, y los hombres por su fealdad, digamos que son bellos para ser hombres, el Perú tiene una estética masculina y ruda en provincias de la sierra, todos parecemos hijos del dios Marte, y una estética femenina en la costa y la selva amazónica, de ahí viene el nombre de las amazonas, que algunos creen que confundían con los manatíes del río Amazonas.(Trichechus inunguis), serían unas sirenas un poco gorditas.
  En el Perú es más típico encontrar alguna persona afeada por su maldad, que sería la verdadera fealdad, como en el resto del mundo, su expresión es como si hubiera sido borrada difuminada, no se llega a apreciar una mirada nítida, se aprecia un rostro auténticamente falso, o en otros casos trastocado. En otros, el mal hace que se desfiguren el rostro para anunciar su ferocidad, su bestialidad inaudita, auténticos villanos y truhanes. 
Lo más sorprendente es que los peruanos que nunca habían salido del país se imaginan que el resto de personas de países latinoamericanos son como nosotros, con muy poca gente blanca, excepto Chile, Argentina, Colombia y Uruguay, donde suponemos que son en mayoría blancos. Leyendo más sobre Chile, un estudio de ellos reveló que en el Perú había mayor cantidad de gente blanca que en Chile, algo curioso. La diferencia con el Perú es que los blancos en Chile son pobres en su mayoría, y eso los hace mas notorios. En el Perú como en Colombia los blancos en su mayoría son ricos y pasan desapercibidos en las calles, viajan en auto, la mayoría viven el Lima. En Brasil, y los países sudamericanos del Atlántico sí hay blancos en masa, deben ser de alguna de las ex repúblicas socialistas soviéticas, o en otra época de Europa Occidental, emigraron posiblemente por huir  del comunismo o de las guerras. En Sudamérica conviven distintas razas, y de alguna forma toda la población se homogeneiza en el Perú, formando una amalgama y a la vez una mezcla de razas. En mí predomina la raza blanca y en cierto modo me siento discriminado; no soy un modelo, soy una persona común. Por otro lado, vivo en Arequipa, y casi no tengo amigos blancos, a mi no me interesa de que raza sea una persona, pero al resto de personas sí les interesa y algunos me lo hacen notar, como cuando subo a un taxi y me preguntan si soy extranjero, o que tengo un acento extraño. O algunos amigos que bromean con mi apariencia haciendo creer a otros que soy alemán. O algún familiar que me cantaba la canción "Los Americanos" de Alberto Cortéz cantada por Piero. Mis amigos de la universidad me comparan con el presidente actual Pedro Pablo Kuczynski. 
A propósito de la canción de Cortéz, la razón porque los blancos mascan chicle es también médica porque se nos suelen tapar los oídos por la presión atmosférica o afectados por el frío. El mascar chicle ayuda a liberar la presión de los oídos; en eso coincidimos con los pobladores andinos aborígenes que en vez de chicle mascan coca, que a su vez les alimenta con calcio, les anestesia las dolencias de la boca y  les aporta un poquito de cocaína. La cocaína los hace sentir temporalmente más fuertes y trabajar sin parar, pero después vienen los efectos colaterales, entre ellos la pérdida del libido y la virilidad; esto podría terminar mal, en que sus parejas les pongan cuernos o algunos se vuelvan gays. Todo en exceso hace daño decía Aristóteles. <<Para Aristóteles "la felicidad se encuentra en la virtud (1), en la perfección de la función propia del hombre, la razón. ... La virtud ética es un hábito de elección que conduce a optar por el equilibrio entre dos extremos viciosos ("justo medio").>>
Dice Cortéz que los americanos se visten de colores, nunca de negro, esa fue una moda de cierta época del siglo XX. En los años 80 y 90, todos los amantes del rock en el mundo visten de negro, incluidos los americanos, la gente vive en la oscuridad de la noche, en el día solo trabajan. En el siglo XIX la gente de clase alta se vestía de negro, la razón era para que no los asalten y les roben su ropa. En ciertas épocas, ladrones callejeros se vestían de colores porque robaban las ropas de diferentes personas, las rompían y las volvían a coser, de manera que no exista la prenda integra como prueba del delito, de alguna manera a estos ladrones al permanecer en las calles no les gustaba usar ropa negra porque este color atrae demasiado el calor del día hacia el cuerpo, dado que andaban todo el tiempo fuera de sus casas robando, o algunos no tenían casa por ser muy pobres.
(1) Virtud para Aristóteles es "una predisposición para hacer el bien; una motivación interna que nos lleva no sólo a hacer lo que es correcto sino a amar lo que es correcto".
(Arequipa 12-05-2017).

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